Identidades marcadas vs identidades invisibles
Todos somos iguales y todos somos a la vez diferentes. Valorar positivamente las diferencias que nos constituyen como sujetos es el único modo de relacionarnos con los otros y vivir, gozando plenamente de los derechos y pudiendo desarrollar nuestras capacidades intelectuales y afectivas por fuera de cualquier imposición que pretenda jerarquizarnos en categorías. Qué difícil es hablar de “diferencias” entre los adolescentes, con ellos que son los que se mueven en bloque, piensan en bloque y luchan e intentan la aceptación de los otros en nombre de ser “iguales” a sus pares. Sin embargo sabemos que todos y todas somos diferentes porque venimos de diferentes culturas, con una herencia familiar diferente, con costumbres y hábitos diferentes y hasta con valores distintos. Todos estos determinantes impactan en nuestra subjetividad y nutren nuestra personalidad de manera única. Esa construcción ya nos hace diferentes al otro, sin embargo en la adolescencia en la cons...